miércoles, 17 de septiembre de 2008

Literatura erotica 1


¡Que vidrios se me clavan en la lengua!
Por que yo si quise olvidar
y puse un muro de piedra
entre tu casa y la mía.
Es verdad.¿No lo recuerdas?
Y cuando te ví de lejos
me eché en los ojos arena.
Pero montaba a caballo
y el caballo iba a tu puerta.
Con alfileres de plata
mi sangre se puso negra,
y el sueño me fue llenando
las carnes de mala hierba.
Que yo no tengo la culpa
que la culpa es de la tierra
y de ese olor que te sale
de los pechos y las trenzas.

Lorca

6 comentarios:

azul dijo...

garritas
nada que ver con el post, pero le paso el dato de una amiga en común
www.terceroescondido.blogspot.com
la está esperando
saludos
azul

pesuniasygarras dijo...

Gracias por ahi estaré ya mismoooo
Saludos
Garras

Anónimo dijo...

ay
mal día para las novias!
...............................
ningún fuego, ningún carbón, ninguno quema tan ardientemente, como el amor secreto del cual nadie sabe nada...
salud!

pesuniasygarras dijo...

Anónimo: el amor secreto es tremendo pero quema tanto o casi como el otro, el que es revelado...
El amor quema.
Salud!

Anónimo dijo...

verdad que le digo que el ardor no viene del saber o no ajeno, mas bien es inherente al mismisimo amor. que quema, que arde.
por dios!

pesuniasygarras dijo...

Y como arde!! No??? Como arde!!!